Mi primera pandemia, mi primer libro -Parte II

La pandemia, sigue, y el curso inicial de mi libro, también. En la entrada anterior, compartí un poco de cómo inició la idea de publicar Paradise Lost: la otredad de Dios en la figura trágica de Satanás, así como algunos pormenores sobre las interacciones iniciales con la editorial. Ahora, quisiera contarles el porqué del retrasoSigue leyendo “Mi primera pandemia, mi primer libro -Parte II”

Paradise Lost: la otredad de Dios en la figura trágica de Satanás (fragmento)

CAPÍTULO 2: Satanás como el otro de Dios Macbeth gave Satan his proleptic anguish, Iago his sense of injured merit, and Edmund a desire to stand up for bastards. Yet Hamlet gave Satan, Satan: the prison-house of the self. Harold Bloom, Anatomy of Influence I.                   La otredad en Paradise Lost Ciertamente, lo otro constituye unoSigue leyendo “Paradise Lost: la otredad de Dios en la figura trágica de Satanás (fragmento)”

Mi primera pandemia, mi primer libro – Parte I

Hace tiempo, cuando comencé a escribir el primer libro que he publicado con una casa editorial recientemente, nunca imaginé que sería bajo las circunstancias más atípicas de la vida cotidiana en el mundo: la pandemia de la COVID-19, con el riesgo de contagio que me llevó al encierro más largo de mi existencia; a laSigue leyendo “Mi primera pandemia, mi primer libro – Parte I”

Breve Monólogo de Pecado (para su hijo Muerte)

La ciencia no abate a la muerte y la religión no aniquila al pecado. La primera, si acaso, logra retrasar su triunfo al tiempo que se jacta de prolongar la vida, sin juzgar si quien la recibe es meritorio de ella o no; la segunda, apenas y consigue decretar ciertas normas que, constantemente, van enSigue leyendo “Breve Monólogo de Pecado (para su hijo Muerte)”

La separación de los siameses: una imagen mental del terremoto de 1985

Hacía un calor intenso, incómodo, que escurría mis ganas de estudiar entre el cabello húmedo y la playera del uniforme; parecía que Hipnos me guiaba por ese camino suyo, desviándome de aquel monólogo que la profesora de Historia daba sin ofrecer tregua. No era el único, pues al voltear hacia las filas traseras notaba unSigue leyendo “La separación de los siameses: una imagen mental del terremoto de 1985”

Stop All the Clocks, un poema de W.H. Auden

La poesía, aquella que en verdad nutre el alma, es quizá el máximo género literario y artístico que la humanidad haya creado. Para Octavio Paz, “Nuestra poesía es conciencia de la separación y tentativa por reunir lo que fue separado. En el poema, el ser y el deseo de ser pactan un instante, como elSigue leyendo “Stop All the Clocks, un poema de W.H. Auden”

Natán, el Otro (Inicio)

Desde que comienzas a cobrar consciencia de que existes, sabes que algunas personas valen más que otras, al menos para ti. Desde que tus alas asoman su tersa y firme estructura, permiten que te desplaces por algún ínfimo sector del macrocosmos al que perteneces; primero allá, en lo más lejano, y luego aquí, en laSigue leyendo “Natán, el Otro (Inicio)”

Aforismos sobre la Ebriedad

Hoy, celebro no solo un año más de tu compañía, sino 25 ciclos gregorianos de haberte conocido: has sido, para mí, causa de confrontaciones con amigos y desconocidos; oscuridad de la memoria al día siguiente; goce máximo de noches incansables y, sobre todo, un estímulo para conocerme a través de lo que provocas en misSigue leyendo “Aforismos sobre la Ebriedad”

Inteligencia emocional y empatía… ¿en redes sociales?

Sin duda, las redes sociales han abierto vías rápidas de comunicación que antes resultaban impensables, y que son útiles para diversos propósitos como, por ejemplo, compartir con nuestros contactos un momento grato, enviar fotos y videos para organizarnos después de una tragedia común ─como un sismo─ y celebrar o conmemorar alguna fecha importante a pesarSigue leyendo “Inteligencia emocional y empatía… ¿en redes sociales?”

El primer acercamiento

Hoy va a nacer tu nuevo hermano, justo en este día que es tan importante para ti, no porque él vaya a llegar a esta Tierra que parece desconocernos cada vez más a causa de nosotros mismos —como si nos hubiéramos convertido en sus hijos bastardos— sino, simplemente, porque es tu cumpleaños. Aunque todavía haySigue leyendo “El primer acercamiento”