Paradise Lost: la otredad de Dios en la figura trágica de Satanás (fragmento)

CAPÍTULO 2: Satanás como el otro de Dios

Macbeth gave Satan his proleptic anguish, Iago his sense of injured merit, and Edmund a desire to stand up for bastards. Yet Hamlet gave Satan, Satan: the prison-house of the self.
Harold Bloom, Anatomy of Influence

I.                   La otredad en Paradise Lost

Ciertamente, lo otro constituye uno de los elementos esenciales en la construcción de la trama dentro de Paradise Lost no solo por tener como eje central el evento de la caída del hombre, y hacer uso de otras creencias religiosas de su tiempo para alcanzar la revelación poética, sino porque es precisamente a través del orgullo herido de Satanás y de la desobediencia de Adán y Eva —ambas ante la mirada de Dios— que, tras ejercer la capacidad de libre albedrío, la otredad del bien y el mal se origina. Para representar esta dualidad, Milton recurre a diversos actantes y espacios literarios que evocan alguna de las virtudes o vicios de su interés, y que por ende se relacionan con lo que es aceptable desde su perspectiva ética. De ellos, es conveniente revisar algunos que se complementan, se contraponen o simplemente se identifican como diferentes para entender el manejo de la otredad en su obra: Cielo-Infierno, ángeles-diablos, terrenal-divino, masculino-femenino y bien-mal.

El Canto I de Paradise Lost inicia con un lamento del poeta por “la primera desobediencia” de quienes representan el objeto, es decir, de Adán y Eva, para luego preguntarse quién causó tal infortunio y señalar a la “serpiente infernal”. Con esta afirmación se intuye que, aunque la maldad es conocida por la raza humana después de comer el fruto prohibido, esta no tuvo su origen ahí, sino en aquel que seduce a Eva para transgredir la ley impuesta por Dios: Satanás, o, en términos actanciales, el sujeto. Posteriormente se conoce que este último no lo hizo para ocasionar el mal a los seres humanos de forma directa, sino para vengarse de quien lo expulsara del Cielo el oponente— tras saber que el Paraíso y sus habitantes eran parte de sus creaciones más preciadas. Entonces, la otredad bien-mal pasa de la idea a la acción cuando Satanás siente su mérito dañado por el derecho que Dios otorga al Hijo —quien representa la mirada de un tercero en la relación Dios-Satanás— y organiza la revuelta con el propósito de derrocar al Padre. Así, toda vez que ocurren los eventos de desacato (y después de la guerra en el Cielo) la otredad moral también se constituye físicamente por dos espacios en principio opuestos: el Cielo y el Infierno, a lo que se añade uno intermedio y ambivalente toda vez que pierde su estatus de Edén: la Tierra, en donde Pecado y Muerte —como destinatarios del objeto— acechan a los ahora seres mortales.

Dentro del sistema geocéntrico de Ptolomeo, el Infierno no tenía un lugar asignado; sin embargo, Milton lo utiliza como modelo para concederle un espacio en la parte más distante, “Tan apartado de Dios y la luz del Cielo / Como tres veces del Centro al Polo más lejano”,[i] es decir, a tres veces la distancia de la Tierra a la décima esfera. Con este antecedente se revela un deseo consciente por parte de Dios —y tal vez por parte del propio Milton— de confinar lo maligno tan lejos de la luz del Cielo como sea imaginable para ubicarlo en lo más hondo del universo, incluso más allá del Caos. Este espacio, el Caos, se suponía como una región similar en dimensiones al Empíreo pero ocupada por materia informe, en un abismo confuso y agitado debajo del cosmos en el que se mezclan desordenadamente los átomos de los cuatro elementos (aire, agua, tierra y fuego) sin que lleguen a formarse, y que es “El Vientre de la naturaleza y tal vez su Tumba”.[ii] Una idea de cómo se imaginaba el universo bajo la teoría miltoniana en Paradise Lost puede observarse en la siguiente ilustración:[iii]

En este dibujo es posible advertir la jerarquía cosmológica de manera gráfica ya que el orden, de lo más alto a lo más bajo, es: Dios, Cielo, Mundo, Caos e Infierno. Indudablemente, a Dios se le relaciona no solo con la luz sino también con el Sol y el amanecer al alinear la entrada con el este, y representar su omnipresencia con la luminosidad que irradia en todas direcciones; luego, está el Mundo que cuelga de una cadena de oro y se conecta con el Cielo mediante un arco romano, y con el Infierno a través de un ducto que cruza a lo largo del Caos, hacia la zona más baja del cosmos. Así, podría decirse que para Milton existe una conexión directa entre la raza humana y Dios, y otra indirecta con Satanás que se logra al pasar por la región más confusa y sombría del universo que, adicionalmente, es la región a partir de la cual se forma la Tierra. Si el Caos es el origen de la naturaleza y tal vez su tumba, y si como afirma Adbiel en el Canto VI “[…] Dios decreta, / O la Naturaleza; Dios y la Naturaleza ordenan lo mismo”,[iv] ¿significa que Dios también emana del Caos? Más allá de intentar una respuesta, el hecho de que el Caos sea el origen del Mundo y la Naturaleza hace pensar que en él se encuentra toda la materia prima del universo y la vida, por lo que su influencia se presenta de forma física e inmaterial en los seres divinos para dar lugar a las estructuras corpóreas, pero también a lo confuso y oscuro, como el deseo y el inconsciente.

Dentro de Paradise Lost, el Infierno es mencionado por primera vez en la voz del poeta para revelar dos de sus características primordiales: 1) que no puede esconderse a la vista del Cielo ―como el ojo que todo lo ve, a pesar de no ser visto― y 2) que se encuentra en un lugar profundo que evoca oscuridad y destierro. Después, una descripción más detallada hace imaginar que debe ser un territorio de penitencia; una zona creada específicamente para experimentar, en total magnitud, el efecto producido por la Divina Providencia:

A Dungeon horrible, on all sides round As one great Furnace flam’d, yet from those flames No light, but rather darkness visible Serv’d only to discover sights of woe, Regions of sorrow, doleful shades, where peace And rest can never dwell, hope never comes That comes to all; but torture without end Still urges, and a fiery Deluge, fed With ever-burning Sulphur unconsum’d:[v]  Un horrible Calabozo, redondo en todos lados Un gran Horno en llamas, aunque de esas llamas No sale luz, sino más bien visible oscuridad Que sirve solo para revelar visiones de congoja, Regiones de pena, sombras tristes, donde la paz Y el descanso no pueden morar, la esperanza Nunca llega; pero la tortura sin fin Sigue ansiosa, y un Diluvio ardiente, nutridos Por Azufre siempre en llamas, sin consumirse

Esta descripción no solo refiere algunas características físicas del Infierno sino también los sentimientos que se suscitan al habitarlo; así, se trata de un territorio inmerso en fuego, en medio de una “visible oscuridad” (dado que se creía que las llamas del Infierno ardían, pero no producían luz)[vi] que provoca tristeza y desesperanza entre sombras de penuria…

William Hogarth, Satanás, Pecado y Muerte, 1740. Recuperado de http://www.wikiart.org.

[i] Milton, Paradise Lost, 73-4.

[ii] Ibid., II 911.

[iii] Hughes, “Introduction” en Paradise Lost, p. xxiii.

[iv] Milton, Paradise Lost, VI 175-6.

[v] Ibid., I 61-9.

[vi] En su edición a Paradise Lost, Merrit Y. Hughes cita, entre otros ejemplos, el poema Noble Numbers de Robert Herrick para dar a conocer una creencia del siglo XVII en cuanto al fuego infernal: “The fire of Hell this strange condition hath, / To burn, not shine (as Learned Basil saith)” (p. xxvii).

Publicado por Mauricio

Inquieto y melancólico. Ingeniero Industrial y Licenciado en en Lengua y Literaturas Modernas (Letras Inglesas) que gusta de leer, escribir y traducir. Restless and melancholic. Industrial Engineer with a B.A. in English Language and Literature, who enjoys reading, writing and translating.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: